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domingo, 20 de abril de 2014

Buñuelos de Bacalao Trianeros



«Un sevillano, y más concretamente un trianero
está siempre de vuelta de todo
y no puede andar por el mundo
con aire de aldeano boquiabierto.
Los aldeanos eran ellos, naturalmente 
los que no eran de Sevilla ni de Triana»

Juan Belmonte


De Triana (Sevilla)


Triana, ha sido tradicionalmente un barrio de marineros, obreros, alfareros e industriales.

Sus orígenes se remontan a la era tartésica. Este núcleo de población en la margen derecha del río Betis (nombre romano del Guadalquivir), sirvió a las legiones romanas para establecer un campamento, próximo a Itálica y frente a Híspalis. Fueron los almohades quienes construyeron el primer puente que lo unía con la ciudad, un puente de barcas situado donde hoy se encuentra el famoso Puente de Triana. En los siglos XV y XVI, Triana tuvo presencia en aquellas expediciones marítimas que aspiraban a conocer nuevos mundos. 

Su Escuela de Mareantes instruyó a muchos navegantes de la época que formaron parte en viajes como la llegada de Cristóbal Colón a América o la Vuelta al Mundo de Magallanes y Elcano, cuya partida se realizó también desde estas orillas. En la Plaza de Cuba, una esfera marca la milla cero de la primera circunnavegación a la Tierra.


Paseo de Triana de Emilio Sánchez Perrier

INGREDIENTES

150 gramos de bacalao desmigado

75 gramos de harina.

Un sobre de levadura

Medio vaso de agua templada

Dos huevos

Una cebolleta

Dos dientes de ajos.

Aceite de oliva virgen extra

Perejil fresco picado

Sal, si fuese necesario.


ELABORACIÓN

Lo primero sería desalar el bacalao, que consistiría en mantenerlo bajo el grifo de agua fría durante unos quince minutos aproximados, o bien sumergirlo en agua y mantenerlo cubierto de agua durante seis horas, cambiando regularmente el agua.

Seguidamente, mezclamos en un recipiente el bacalao, desmigado y escurrido, con el ajo, la cebolleta picada y el perejil picado.

Aparte, en otro recipiente, disponemos de la harina, la levadura, el agua templada y los dos huevos.

Batimos y dejamos reposar unos diez minutos.

Seguidamente mezclamos ambos preparados.

Removemos con una varilla y dejamos reposar unos instantes.

Aceite de oliva abundante y muy caliente al fuego.

Freímos, ayudándonos con una cuchara grande para verter la masa sobre el aceite.

Sacamos y escurrimos bien, pasando los buñuelos a una fuente con papel absorbente para escurrir el aceite.

Servimos al instante para que no enfríen.

Deben de quedar crujientes por fuera y esponjosos por dentro.


«Mira si soy trianero que estando en la calle Sierpes me considero extranjero»

Dicho popular de Triana

OBSERVACIONES

Se suele también hervir el bacalao y el agua templada aprovecharla para la masa de los buñuelos.

Para acompañar los buñuelos me quedaría con dos posibilidades; la salsa mayonesa de toda la vida y una de tomate con hierbabuena que también es típica en algunos lugares de Andalucía.

Tradicionalmente se solía aprovechar las partes menos apetitosas del pescado como la parte de la cola o del lomo alto del bacalao.

También hay, quienes utilizan leche y quienes baten las claras a punto de nieve, separándolas de las yemas, anteriormente.

El bacalao puede consumirse congelado o seco, siendo habitual la salazón para su conserva en seco. Esto último permitió durante siglos a numerosas poblaciones continentales europeas disponer de reservas y proteínas. De hecho, muchos de los viajes de los navegantes ibéricos no hubieran sido posibles sin contar con este producto.

El bacalao es uno de los pescados más usados en la gastronomía española. De otoño a primavera es el mejor momento para encontrarlo fresco en los mercados. Habita en los mares fríos y el mayor caladero mundial se encuentra cerca del ártico, en el mar de Barents.


domingo, 19 de enero de 2014

Fritura de Repámpano de Guarromán



«Pescador de río y molinero de viento
mala olla y peor testamento»

Refranero Popular

De Guarromán
(Jaén)


El nombre de Guarromán proviene de la castellanización del árabe Uādī-r-Rommān (río o arroyo de los granados), que evolucionó fonéticamente hacia "Guadarromán" y posteriormente hacia "Guarromán", conociéndose este río en la actualidad como Tamujoso.

Guarromán fue fundado como parte del proyecto de colonización de Sierra Morena que contemplaba el Fuero de Población de 1767,​ promulgado por el rey Carlos III el 5 de julio de 1767. Fue Pablo de Olavide quien lo fundó con el nombre de Muzquia (en honor a Miguel Múzquiz, que ocupaba la secretaría de Estado y despacho universal de hacienda) en el lugar que ocupaba la Venta de Guadarromán. Sus primeros pobladores fueron mayoritariamente colonos alemanes. En los primeros documentos de la fundación se la denomina como Real Población del Sitio de Guarromán.

Me ha parecido curiosas algunas de sus fiestas, además de las del santoral, sin duda heredadas de la tradición centroeuropea.

Pintahuevos (Domingo de resurrección). Día de campo entre familias y donde se intercambian huevos cocidos y pintados de colores, tradición que se remonta a la época de la Fundación y que fue traída por los colonos centroeuropeos.

Fiesta de los Santos (1 de noviembre) En la que las peñas de jóvenes se trasladan al campo, pasando dos o tres días entre lumbres, cantes y bailes, costumbre heredada de la vecina localidad de Baños de la Encina. Reminiscencias del viejo Shamain celta.

Noche de San Juan (24 de junio) En su víspera los mozos recogen agua de las fuentes de Guarromán y la vierten sobre los viandantes, a modo de purificación y travesura. Tradición y rito de agua que data de los años sesenta del siglo XX cuando las mozas más jóvenes iban la Noche de San Juan a lavarse la cara a la Fuente Taza, siguiendo una más antigua costumbre, y los mozos las mojaban con el agua de la fuente.

Campana de las Ocho Generaciones, o Fiesta de los Colonos (último domingo de octubre) Costumbre que data desde 1986, aunque basada en la Fundación del pueblo, que consiste en hacer sonar ocho veces la "campana de las generaciones" --una por cada generación sociológica (30 años cada una) que han transcurrido desde la fundación de Guarromán.


INGREDIENTES

Pan duro

Perejil

Ajos

Huevos

Sal

Aceite de oliva virgen extra


(En la receta original que me ha llegado no vienen las proporciones, cuestión de ojo. Yo la he cocinado añadiéndole huevos, un par de rebanadas de pan y reduciendo los dientes de ajo)


ELABORACIÓN

Se pica el pan junto a los ajos, todo muy fino.

Se baten lo huevos como para tortilla.

Se mezclan con los ingredientes anteriores y se les pone sal.

Si la masa está muy seca se le añade un chorreón de aceite de oliva.

Se pone una sartén con aceite y con una cuchara se vierte en el aceite la masa; friéndose como si fuesen tortillas y aplastándolas con un tenedor.

Se doran por ambas partes y se dejan escurrir en un plato con un papel absorbente.

Fuente de las Generaciones 

Simboliza las ocho generaciones que han vivido en Guarromán desde su fundación en la segunda mitad del siglo XVIII por orden de Carlos III.

Francisco Javier Ruiz Abel, 2004


OBSERVACIONES

Existen Repámpanos de bacalao, de calabaza, con leche y en dulce...

Comida humilde de origen campesino, una variante de nuestra conocida Gachamigá de Villarrodrigo, salvo que los Repámpanos no llevan harina.

Un aprovechamiento del pan, cocina humilde donde las haya que nos trae romanzas Cervantinas.

Por mi parte he frito el pan en el aceite donde con anterioridad he frito el par de dientes de ajo.

Luego los he picado a cuchillo en forma de daditos muy finos y mezclado con el perejil fresco y los ajos.

Como Salsa para acompañar, supongo que una salsa alioli le irá de lujo.

Otra opción, sería la de añadirle harina, leche y una pizca de bicarbonato.

martes, 4 de junio de 2013

Croquetas de Espinacas con Jamón Serrano



«Las croquetas deberían tener hueso,
para que pudiéramos llevar
la cuenta de las que comemos»

Ramón Gómez de la Serna


De Granada


Llega el calor y poco a poco abandonamos los suculentos, pero densos potajes que han ilustrado durante el invierno este blog. Toca refrescarse, así que iros preparando pues llega nuestro recetario sugerente de ensaladas y cremas frías. Por supuesto elaborados con productos originarios de nuestra tierra, o aquellos que de manera novísima se han incorporado a nuestra dieta y a nuestro clima.

Traigo estas ricas croquetas, elaboradas hace un par de semanas en la cocina, sugerentes como primer plato acompañadas de salsa de tomate o un rico aliño.

El jamón le da ese toque sabroso que siempre me pareció faltar a las croquetas de espinacas, aunque también mejoran bastante al incorporarle un buen y sabroso queso en la masa.

Sin más continúo disfrutando de mi jornada de descanso, que disfrutéis.

Ricardo


INGREDIENTES

Para unas seis personas:

Medio kilo de espinacas

Dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra

Dos cucharadas de harina

600 ml. de leche o caldo de pollo.

Un puñado de jamón serrano muy picado

(unos cien gramos)

Una cebolla

Sal

Pimienta negra

Nuez moscada

Caldo de Pollo:

Un pollo mediano.

Un hueso de jamón.

Una zanahoria.

Un pimiento.

Apio.

Puerro.

Agua.

Sal.

Para el rebozado o empanado: 


Dos huevos batidos

Pan rallado



ELABORACIÓN 

Lo primero sería cocer las espinacas.

Comenzamos con la sartén o perol, preferiblemente que sean antiadherentes.

Aceite de oliva, y en cuando este caliente le añadíamos la cebolla muy picadita y la doramos. A continuación, le incorporamos la harina y movemos con la varilla sin cesar, dejando que se mezcle bien.

Le toca el turno al caldo que deben de estar caliente; muy importante es incorporar el caldo poco a poco para evitar que se formen grumos, y mezclando energéticamente con la varilla.

Le incorporamos las espinacas troceadas y muy limpias, si son congeladas debemos de haberlas escurrido muy bien para que no suelten agua (Yo las suelo cocer antes).

Movemos sin parar hasta que se despegue bien del fondo; el único secreto para darle el punto es comprobar el espesor de la masa.

Si es necesario incorporar un poco más de caldo, es el momento, o si por el contrario necesitemos de más volumen la masa, le añadimos un poco más de harina. porque consideremos que está algo espesa lo hacemos; desleída en un poco de leche o caldo.

Dejamos cocer, aguardando el momento en que las burbujas salpiquen y la espátula comience a dejar surcos sobre la masa.

Sal y pizca de nuez moscada.

A partir de entonces; cuidado de que se puede pegar la masa.

Luego vertemos la masa en la bandeja y dejamos reposar al menos una hora, y a partir de ahí la pasamos a la nevera tapándola con un paño húmedo o film transparente.

Para dar forma a las croquetas lo hacemos tradicionalmente con las manos, así decidimos el tamaño de las mismas. Aunque mi compañera se ha comprado una maquinita que va formando tiras de masa, y tan solo hay que señalar el tamaño con el cuchillo, moldeándolas con las manos.

Un plato con los huevos batidos y otro con el pan rallado; pasamos por el huevo y por último el pan rallado.

Freímos en abundante Aceite de Oliva.


OBSERVACIONES

Creo que ya he dado bastantes consejos, aunque aclaro algunas cuestiones; a mí personalmente me gustan más hacerlas con caldo de pollo y aceite de Oliva.

Le va muy bien el queso fundido y la albahaca.

Ni que decir tiene que un queso azul, potencia el sabor.

Las espinacas, una vez cocidas se escurren muy bien, presionándolas.

También es necesario pasarlas por agua fría, recién sacadas del agua de cocer, así adquieren una bella tonalidad.

Si congeláis las croquetas, tened cuidado al freírlas para que no se queden crudas el interior de las mismas.

Primero fuego el fuego bastante fuerte y luego lo bajamos para aseguraros de que se fríen en su totalidad.

Otra cuestión que no he mencionado es que a mí me gustan enharínalas cuando termino de darle la forma; anteriormente al rebozado en huevo y el posterior pan rallado.

Muy ricas y una oportunidad inmejorable para ir introduciendo a los pequeños en el mundo de las verduras.

sábado, 9 de febrero de 2013

Soldaditos de Pavía, desclasificación de archivos secretos.



«A Pescado dormilón, se lo traga el tiburón»

Refrán Popular

De Sevilla




Sobre la historia de los Soldaditos de Pavía, nadie se pone de acuerdo; unos hablan de cierta tasca en la calle Tetuán de Madrid, frecuentada por unos soldados vestidos de amarillo y de donde derivó el nombre de la fritura. Haciendo mención al uniforme que llevaban los Húsares de los Tercios Españoles que combatieron en la Batalla de Pavía en 1525 y que se mantuvo hasta bien entrado el siglo XIX.

Autores gastronómicos del prestigio de Néstor Luján mencionan que el nombre de la fritura nada tiene que ver con la batalla, sino con los trajes de los Húsares.

A finales del siglo XIX, en Sevilla y Madrid, se denominan «Soldaditos de Pavía» a unos pastelillos fritos que por su aspecto y cuyo color hacen referencia al Regimiento de Húsares de Pavía.

Habiendo de trasladarnos desde 1718 hasta 1844 aproximadamente, cuando el amarillo azafrán imperaba en las ciudades de Sevilla y Madrid  en las tardes de paseo, y en donde los soldados lucían tan llamativo uniforme, bautizándose dicha fritura, y manteniéndose en el tiempo, con el nombre de «Soldaditos de Pavía».

También hay que añadir que desde finales del siglo XIX y hasta finales del XX, en Sevilla se diferenciaban los pavías de bacalao y merluza por el artículo que precedía al nombre, es decir; se denominaba La pavía a los elaborados con merluza y El pavía a los elaborados con bacalao.



INGREDIENTES


Receta Primera:

Medio kilo de lomo de bacalao al punto de sal

Medio kilo de harina especial para rebozados.

Dos vasos de agua

Un vaso de cerveza

Media cebolla picada

Dos dientes de ajos

Perejil

Sal

Aceite para freír

Harina de freír


Receta Segunda

Medio kilo de lomo de bacalao al punto de sal

Doscientos gramos de harina

Un vaso de agua

Quince gramos de levadura en polvo o un paquete pequeño de Royal.

Tres cucharadas de aceite de oliva.

Aceite de oliva para freír


Receta Tercera:


Medio kilo de Bacalao desalado.

Azafrán

Dos dientes de ajos

Comino molido

Una cucharada de harina tamizada

Dos cucharadas de vinagre

Sal

Un poco de agua

Perejil fresco

Aceite de oliva virgen extra

Tres claras de huevos.



«Habría que hacer menos misiles 
y más pavías de bacalao»

El Palí, el último trovador de Sevilla

ELABORACIÓN


Se puede comprar el bacalao ya desalado y posteriormente se corta longitudinalmente para luego cortar los trozos a la medida habitual, unos seis centímetros aproximadamente.

Si lo compramos salado lo dejaremos en remojo 24 horas, cambiándole el agua tres veces, durante el tiempo de remojo.

Existen varios tipos de bacalao en el mercado recomendados para esta receta; bacalao fresco, bacalao desalado, bacalao a punto de sal o bacalao congelado.


Para la primera receta:


En un recipiente se prepara el líquido para rebozar. Se mezcla la cebolla y el ajo muy picados, un poco de sal, perejil picado, el agua y la cerveza. Se mezcla todo con la ayuda de una batidora manual o también se puede hacer en la Túrmix. Hasta lograr una textura cremosa.

Dejar reposar unos quince minutos y freír en aceite caliente; 175º grados.

Escurrimos el aceite del pavía en la espumadera.

Papel de absorber y presentamos.


Para la segunda receta:


Para el rebozado: Ponemos la harina en un bol grande y le hacemos un hueco en el centro. Le añadimos una pizca de sal, la levadura en polvo, las tres cucharadas de aceite y el vaso de agua fría.

Mezclamos todos los ingredientes hasta conseguir una masa homogénea, sin grumos.

Dejamos reposar la mezcla, tapada, en un lugar templado durante 15 minutos.

A continuación, se bañan las tiras de bacalao en la masa, dando juego con el movimiento de la mano, mientras sostenemos las tiras de bacalao con los dedos.

Escurrimos las tiras de bacalao en el borde del recipiente y freímos en abundante aceite caliente.

Freímos en aceite caliente, unos 175º grados

Escurrimos el aceite del pavía en la espumadera.

Papel absorbente y presentamos.


Para la tercera receta:

(La más elaborada)


Se hace un majao con el azafrán, el ajo y el comino, al que se le añade la cucharada de harina y se remueve muy bien.

En un recipiente aparte el cuarto de kilo de harina tamizada, el vinagre, la sal, el agua, el perejil y por último la mezcla del majao.

Se trabaja muy bien la masa, procurando que quede espesa.

Se montan a punto de nieve las tres claras de huevo y se incorpora a la masa.

Mesclamos todo de nuevo.

Se deja reposar unos quince minutos.

A continuación, se bañan las tiras de bacalao en esta mezcla, dando juego con el movimiento de la mano, mientras sostenemos las tiras de bacalao con los dedos; escurrimos bien en el borde del recipiente y freímos en abundante aceite caliente.

Escurrimos el aceite del pavía en la espumadera.

Papel de absorber y presentamos.


Imagen tomada del Correo de Andalucía
Pavías de la Hermandad de la Sacramental en Tomares


OBSERVACIONES

He procurado ser lo más fiel posible a las recetas tradicionales.

Me ha llamado la atención que también hay recetas antiguas en las que se incorporaban un chorreón de aguardiente a la masa.

Pimienta blanca también lo he oído por ahí que se suele utilizar.

Macerar el bacalao en limón con ajo picadito también es usual de encontrarlo.

La salsa por excedencia y de acompañamiento es la mayonesa.

Se puede acompañar con unos tomates aliñados.

(Continuara)


Ricardo Reina Martel ©


domingo, 4 de noviembre de 2012

Chicharrones


"Vente conmigo a mi viña y comerás chicharrones
de un cochino que he matado 
que pesa tres cuarterones"

Copla Popular

De Sevilla


Los Chicharrones, en Sevilla y Cádiz, consisten en freír determinadas partes del cerdo, cortadas a trozos regulares como pueden ser la Pella, Panceta o bien la Papada del animal hasta el punto de convertirlo en lo que conocemos como Chicharrones. 

La Pella consiste en una grasa de consistencia blanda y de color blanco que está situada en la parte interna del cerdo, recubriendo vísceras y pegado al costillar,

La Papada consiste en una grasa situada en la parte inferior de la cabeza dentro de la mandíbula, con corteza, de forma triangular, que va desde el morro inferior al principio de la paleta.


Este proceso de fritura se hace de una manera especial, ya que la carne una vez puesta en el perol se cubre de agua y cuando ésta se consume, es la propia grasa de la carne la que la fríe.


Se adereza con las especias correspondientes y el resultado es de una exquisitez excelente.



INGREDIENTES

Panceta principalmente, Pella o Papada del Cerdo.

Una cabeza de ajos

Sal

Agua

Orégano

Laurel

Aceite de Oliva Virgen Extra 
(Adicional)


ELABORACIÓN

Lo primero sería cortar a trozos pequeños la carne. 

Disponemos en un una perola de la carne, a la que le añadimos el agua con sal (con un vaso será suficiente),  y se dejamos hervir, hasta que se consuma el agua. 

Quitar con un cazo las impurezas que va soltando el agua (espuma). 

Removemos de vez en cuando los chicharrones.

Pasada la hora de cocción, comprobamos que el agua se ha reducido considerablemente.

Esto se hace que la carne se ablande.

Una vez consumida el agua, aparece la manteca y en cuanto comiencen debemos de tener cuidado de no quemarnos, hasta retirarlos del fuego.

Se majan unos ajos y se adoba la carne en ellos.

En la manteca o aceite, según convengamos,  añadimos los dientes de ajos sobrantes sin pelar, con cuidado de que no se frían demasiado.

Viéndose a freír los chicharrones hasta que estén dorados y de buen ver.


OBSERVACIONES

He aquí un plato estrella de nuestra gastronomía, aunque algo desastroso, nutricionalmente hablando, dado el elevado índice de grasa que conlleva, a
unque nos quede el consuelo de haber reducido una gran cantidad de grasa al cocerlos y someterlos a fritura.

La carne se puede dejar macerada en orégano, comino en grano, tomillo durante la noche anterior a la elaboración.

Existen las dos opciones importantes; o se fríen en la misma manteca que va soltando el chicharrón, o se apartan y se fríen en aceite limpio. Ustedes elegís, las dos son válidas.

Uno de los secretos para que queden más crujientes es añadirle bicarbonato al agua de cocción.

Hay pueblos que, una vez cocida la carne la enharinan antes de freír.  

También hay quien solo los fríen con la grasa resultante de la cocción.

Si se cuece sobre carbón (barbacoa), ganará en intensidad.

También hay quien una vez a punto se agregan un chorreón de vinagre.

Admite Orégano junto a los Ajos.

Un lujo que de vez en cuando nos podemos permitir.

A los Chicharrones de Cádiz, ya le dedicaremos su consabida entrada.