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domingo, 23 de febrero de 2014

Bienmesabe de Antequera y otras Historias



«Soy aquel a quien has endulzado con las confituras, compotas y dulces más ricos, acabando por saciar su sed con los vinos más delicados».

Las Mil y una Noches

De Antequera, Málaga



De probable origen árabe, se elabora en el Convento de Clausura de las monjas Clarisas desde 1635 con la misma receta y se vende a los viandantes a través de un torno de madera.

Aunque, en el siglo XX, este postre desapareció durante unos años de las cocinas del municipio, para reaparecer en la década de los años setenta, donde varios pasteleros optaron por recuperarlo.

En la actualidad, es una de las recetas dulces más elaboradas en toda la provincia de Málaga.


El nombre de Antequera tiene origen en Anticaria, la antigua denominación romana, luego Antaquira en árabe, aunque varios yacimientos repartidos por el término municipal atestiguan que la zona estuvo habitada desde hace más de 6000 años.

De su pasado conserva un extenso patrimonio arqueológico y arquitectónico, destacando el conjunto de dólmenes de Menga, Viera y El Romeral, así como numerosas iglesias, conventos y palacetes de distintas épocas y estilos. De su entorno físico destaca el paraje natural de El Torcal, famoso por las caprichosas formas de sus rocas calizas, que conforman uno de los paisajes kársticos más importantes de Europa.

La ciudad posee cinco bibliotecas, entre las que destacan dos gestionadas por el Ayuntamiento, llamadas la Biblioteca de San Zoilo, ubicada en un antiguo monasterio franciscano y el Archivo Histórico Municipal. Además, la ciudad cuenta con dos teatros: el Teatro Cervantes y el Teatro Municipal Torcal, cuyo diseño corrió a cargo del arquitecto gaditano Antonio Sánchez Esteve entre los años 1933-34. Otro espacio escénico de relevancia es el Centro Cultural Santa Clara. Además, existe un conservatorio en la ciudad situado en el edificio de la Casa de la Cultura.


El Torcal de Antequera

El Palacio de Nájera, sede del museo municipal

Museo de la Ciudad de Antequera: ubicado en el Palacio de Nájera, en la plaza del Coso Viejo contiene una extensa colección de arte sacro y de obras del pintor local Cristóbal Toral, así como la estatua del Efebo de Antequera, considera la obra más importante del museo.

Museo Conventual de las Descalzas

Muestra el patrimonio artístico del Convento de las Carmelitas Descalzas. La colección se distribuye en cuatro salas además de la propia iglesia e incluye piezas escultóricas como un busto de Dolorosa de Pedro de Mena y la Virgen de Belén, atribuida a La Roldana, así como lienzos de Antonio Mohedano de la Gutierra, Luca Giordano o Antonio de Torres además de otras piezas de Francisco Salzillo.

Museo del Aceite

Gestionado por la Cooperativa Hojiblanca, está dedicado a la tradición olivarera de la comarca de Antequera. Muestra una colección de artefactos relacionados con la producción de aceite de oliva y paneles informativos sobre su historia.​

Museo de la Beata Madre Carmen del Niño Jesús

Dedicado a la antequerana beata Madre Carmen del Niño Jesús.

Museo de Usos y Costumbres de San Benito

Se trata de una colección privada de carácter costumbrista, compuesta por objetos de diverso origen. ​

Casa Museo de los Colarte

Se trata de una residencia señorial del siglo VIII de estilo neoárabe, decorada con muebles y enseres de la época. ​

Museo Taurino

Ubicado en la planta alta de la plaza de toros. Tiene un extenso archivo fotográfico y periodístico sobre temas taurinos, a carteles, documentos, cabezas de toros y trajes de luces pertenecientes a unos de los diestros más significativos del país.

Archivo Histórico Municipal

Ubicado en el antiguo depósito municipal, el archivo contiene 16 193 volúmenes manuscritos (3472 libros y 12 721 legajos) y 2731 libros impresos de los años de 1411 a 1998. Destaca la colección de 64 libros de cantorales de los siglos XVI al XIX, decorados con miniaturas.


Efebo de Antequera

INGREDIENTES

Medio kilo de almendras tostadas y molidas

Medio kilo de azúcar

Cuatro huevos enteros

Tres yemas de huevo

400 gramos de cabello de ángel

Medio litro de agua

Bizcochos de Soletillas,
los necesario para cubrir la base.

Canela molida

Azúcar Glas

Para la crema de Almendra

Medio kilo de almendras tostadas y molidas

Cuatro huevos enteros

Tres yemas de huevo

Para el almíbar

Medio kilo de azúcar

Medio litro de agua

Para el acabado

Canela molida

Azúcar glas


ELABORACIÓN

Comenzamos con el almíbar

Llevamos al fuego el agua junto al azúcar y dejamos hervir durante unos diez minutos, yo le he añadido unos clavos de olor y una piel de naranja y limón.

Retiramos del fuego y dejamos enfriar unos minutos.

Seguimos con la crema;

Aparte, disponemos de la almendra molida tostada y picada, los huevos y las yemas.

Lo mezclamos todo e incorporamos al almíbar; le damos fuego suave sin que llegue a hervir y removemos por despacio espacio de cinco minutos de fuego que deben ser suficientes.

Ahora toca al fondo del dulce;

Colocamos sobre una base fina de cabello de ángel, los bizcochos y los volvemos a cubrir con cabello de ángel.

Vertemos la crema de almendras por encima y cubrimos la totalidad del pastel.

Acabado del Bienmesabe;

Dejamos enfriar.

La tradición nos dice que debemos de dejar reposar durante veinticuatro horas para que asiente el dulce y concluyamos espolvoreando el azúcar glas y la canela molida.



OBSERVACIONES

A los bizcochos le he rociado con un poco de moscatel y el almíbar lo he enriquecido con clavos y pieles de naranja y limón.

También puede ser una buena opción reducir la cantidad de azúcar e incorporar miel, ganará en contrastes.

Cualquier mermelada combinaría a la perfección con el cabello de ángel.


jueves, 1 de agosto de 2013

Dulce de Calabaza Almeriense



«No hay burro calvo, ni calabaza con pelo»

Refrán Popular
De Almería


Continúo recuperando recetas que tenía archivadas, este plato nos ha sido en su terminación final un poco barroca, quizás ahora lo acompañaría con algo de helado, a tened en cuenta que hoy hemos superado lo 40º en el valle del Guadalquivir.

Plato sencillo, para sorprender quizás, para permitirse llenarse y dejarse llevar por el sabor y la textura inconfundible de la calabaza y sus cercanos componentes, no digo más, presiento que me sobran palabras pues este plato presenta múltiples posibilidades de combinación.

El postre bien merece un destacado momento de contemplación antes de atrevernos a degustarlo, pues su presencia y color nos invita a imaginarlo.

Saludos Ricardo, a 1 de agosto de 2013
INGREDIENTES

Una calabaza de unos 700 gramos

40 gramos de mantequilla

50 gramos de harina

250 cl. de leche

100 gramos de azúcar

Dos huevos

Una lámina de gelatina neutra.

Una cáscara de limón rallada

Un pellizco de canela

Una pizca de sal y otra de pimienta blanca


ELABORACIÓN

Pelamos la calabaza, quitamos las pepitas y la cortamos en trozos medianos.

Seguidamente la hervimos durante diez minutos en agua con la pizca de sal.

La escurrimos bien y la sofreímos en una sartén con un poco de mantequilla, hasta que se evapore la humedad y nos que un puré.

Es muy importante que la calabaza esté totalmente escurrida, que no lleve ni pizca de agua.

Aparte, mezclamos los huevos, la leche, el azúcar y la harina.

Batimos durante diez minutos y le añadimos el puré de calabaza, la corteza de limón y la pizca de pimienta blanca.

Forramos con papel de aluminio y engrasado con una capa muy fina de mantequilla el molde.

Lo introducimos en el horno (precalentado a 180ºC) y al baño maría durante aproximadamente una hora.

Nosotros hemos preferido hacerlo en flaneras individuales, por lo tanto, hemos excluimos el papel de aluminio, aunque sí que lo hemos engrasado con mantequilla y harina las flaneras.

A tener en cuenta, que el tiempo de cocción al baño maría en flaneras es menor, por lo tanto, hemos de ir comprobando la textura del flan. Pinchando con una brocheta para ver si está totalmente cuajado el pastel; si sale limpia la brocheta el que el pastel se encuentra en su punto, pero si por el contrario sale manchada la brocheta, la dejamos cocer unos diez minutos más.

Una vez frío, lo desmoldamos y lo decoramos bien canela molida o tal como se muestra en la fotografía.

En este caso hemos decorado con trozos pequeños de calabaza cocidos, salteados con mantequilla y azúcar, nata montada artesanal, sirope de fresa, canela y ajonjolí.


OBSERVACIONES

Al final, me decidí por dividir la leche entre mitad nata liquida y mitad leche.

Le va muy bien la leche condensada, el caramelo, almendras picadas, frutas confitadas...

Tradicionalmente en Andalucía se cocina los dulces de calabaza con agua de cal, ese capítulo estoy deseando abordarlo.

Se trataba de endurecer la calabaza para que no se deshaga en la cocción, es una receta muy antigua.

La calabaza que he utilizado es la clásica de verano, anaranjada y rugosa.